sábado, 17 de junio de 2017

Lo bueno y lo malo de sobreproteger


Estoy en desacuerdo con todo lo que dices pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo
Voltaire 
Sobreprotección...

Se aproxima el verano y con ello el fin de curso, están acabando los martes de tertulias y eso da mucha pena, pero como siempre nos recibimos con calurosos y afectuosos abrazos, somos un grupo de tertulianas deseosas de aportar ideas y escuchar a nuestras compañeras. Hoy toca el mundo de la sobreprotección de los padres, la autonomía y la dificultad de guiarles sin controlar. 

..o control?

El peligro de control y las consecuencias de malentender el respeto con el temor. Nos cuesta dejarles tomar sus propias decisiones, sobre todo llegada la bendita y extravagante adolescencia, una etapa que nos confunde, les confunde; nos da miedo y nos da de frente con la pura realidad. Hay una delgada línea entre el control y la protección. Está claro que todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero 


¿dónde está el límite de los límites? 
¿hasta dónde podemos decidir en sus propias decisiones? 
¿protegemos por miedo? 
¿qué transmitimos de nosotros mismos, de nuestros propios miedos y frustraciones a nuestros hijos?


nadie tiene la respuesta, ni la verdad absoluta. La única verdad y lo más sincero es dar confianza, apoyo incondicional y entendimiento, que cuando fracasen ahí estaremos para ayudarles a que se levanten, enseñarles que el fracasar es sano y necesario para aprender. Que nosotros somos los primeros que tenemos que aprender de ellos ya que cada día nos dan lecciones, es un aprendizaje recíproco, hay un feedback continuo entre las familias. 

Levantarse y seguir

Pero debemos aprender y enseñarles que a pesar de los errores hay que levantarse y seguir luchando y así ir creciendo para convertirse en adultos, adultos cuyo objetivo final es la bondad, la humildad y el respeto por ellos mismos y por los demás. En definitiva, ser feliz…ese el gran lema: “Yo de mayor quiero ser feliz”.

Nos quedan muchas cosas en el tintero, muchas ganas de hablar, de compartir y de seguir en este precioso y apasionante mundo de la educación. Tenemos algo en común que hace que esta relación sea especial entre nosotros, creer que un mundo mejor es posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario